
Hacer que Euler y las matemáticas se lleven bien con los niños puede parecer una tarea imposible. No para los jóvenes de "Mat Lab", presentes con un estand propio en el Villaggio Ragazzi, sin duda uno de los lugares más animados del Meeting durante esta semana.
Fiorenzo Massaini, de 24 años, obviamente estudiante de matemáticas y presente por primera vez como voluntario en el Meeting, ciertamente tiene experiencia en el trato con los más pequeños. «Durante el año colaboro en el oratorio "Don Guanella" de mi pueblo, Campodolcino, en Val Chiavenna —cuenta—. En septiembre, unos amigos de la universidad me propusieron contribuir a la creación de un taller de matemáticas para los más pequeños en el Meeting. Me dije: me gustan las matemáticas, ya trabajo con niños, sumé dos más dos (¡valga la expresión!) y me encontré trabajando en el Meeting».
Sin embargo, las cosas no nacen por arte de magia y se necesita de la ayuda de otras personas: «Estuvimos trabajando en ello durante todo el año —continúa—, también con junto con algunos profesores. Luego compartimos nuestras ideas con quienes montaron la muestra para hacerlas realidad. Se sabe que los matemáticos no nos llevamos muy bien con el diseño gráfico ni con las cosas prácticas».

El enfoque con los pequeños es siempre el mismo. «Las matemáticas también se pueden traducir en juego. Pero es importante involucrarse personalmente con los niños; no puedes dedicarte solo a dictar las reglas y hacer de juez. Cuando ven que hay alguien mayor haciendo las cosas con ellos, se interesan mucho mas y es más fácil transmitirles una pasión. El valor añadido de estar aquí es que estás involucrado en algo mucho más grande».
Una entusiasmo que Fiorenzo tampoco tuvo problemas para transmitir a los mayores. «Sabiendo que una amiga del oratorio y yo trabajamos aquí como voluntarios, hoy nuestro párroco ha decidido venir al Meeting trayendo consigo a varios jóvenes y familias. Sería bonito conseguir incluir a alguno de ellos con nuestro trabajo».
La contribución al Meeting fue más allá. «Con los amigos de la asociación "Crotto Belgioioso" de Chiavenna organizamos a menudo cenas solidarias. Conociendo la importancia del Meeting y la oportunidad que nos brindaba, entendimos que también podíamos hacer algo más para apoyarlo. Así que organizamos una cena solidaria a la que asistieron más de setenta personas y cuya recaudación se destinó al Meeting. Sobre todo, fue una oportunidad para dar a conocer a los demás esta realidad tan importante».









