Shodo Habukawa

Shodo Habukawa

Shodo Habukawa (1935-2026) fue un monje budista japonés y una de las máximas autoridades en el ámbito del budismo Shingon. En el ámbito académico, ocupó el cargo de profesor y vicerrector en la Universidad de Koyasan, en Japón. Pasó su vida religiosa principalmente en el templo Muryoko-in, en el Monte Koya, el centro espiritual fundado por Kobo-Daishi en el siglo IX. Dentro de esta comunidad, Habukawa desempeñó durante muchos años el cargo de maestro de novicios y de abad.

Su decisión de emprender el camino monástico se derivaba de una tradición familiar secular vinculada al territorio sagrado del Monte Koya. Bajo su guía, el templo permaneció abierto a visitantes de todo el mundo. Su visión espiritual preveía una aceptación activa de la realidad, expresada a través de la oración, la recitación de mantras y el compromiso con la educación de los jóvenes. Sostenía que el hombre podía percibir la presencia del Misterio a través del arte, que consideraba un medio para discernir el significado profundo de cada vida.

Un capítulo importante de su vida se refiere a su vínculo con don Luigi Giussani. El acontecimiento tuvo lugar entre el 27 y el 28 de junio de 1987, cuando el fundador de Comunión y Liberación viajó a Japón. En aquella ocasión, Habukawa lo recibió en el Monte Koya, descubriendo una sintonía de intenciones en torno a los temas de la educación y el destino de la humanidad. Durante la visita, Giussani quedó especialmente impresionado por una estatua de Kannon de las mil manos, en la que vio una analogía con la misericordia divina.

A raíz de este contacto, Habukawa participó en el Meeting de Rímini en 1988. Desde entonces se convirtió en un invitado habitual del evento, interviniendo en varias ediciones hasta 2017. En noviembre de 2011 fue, por su parte, una delegación del Meeting la que visitó el Monte Koya: de ello queda testimonio en el volumen «Le vie del cuore – Un viaggio tra Italia e Giappone» (Los caminos del corazón – Un viaje entre Italia y Japón). En 2012, Shodo Habukawa comisarió personalmente una exposición dedicada al Monte Koya, con el objetivo de documentar la religiosidad y el arte Shingon. La exposición ilustró también la cercanía entre católicos italianos y budistas japoneses, consolidada tras el terremoto de 2011. Además de la relación con Giussani, desarrolló un vínculo con Juan Pablo II y con otros representantes católicos. Para honrar estas relaciones, en el templo Muryoko-in se conservan los nombres y las fotografías de San Juan Pablo II y de don Giussani, por quienes los monjes rezan oraciones a diario.

Última actualización: 14 Agosto 0  
 

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