
El Meeting 2027 empezó a tomar forma pocos días después de que concluyera la edición anterior. Apenas unos días de vacaciones y, enseguida, de vuelta al trabajo: analizar los resultados del Meeting recién terminado, recopilar los datos, preparar las herramientas de comunicación, replantear la organización y poner en marcha las numerosas actividades que acompañan la preparación de cada nueva edición.
Un trabajo que arrancó oficialmente el viernes 16 de octubre, en las colinas que dominan Rímini, con la convención que reunió a los empleados y a los colaboradores más cercanos del Meeting, junto con el presidente Bernhard Scholz y el director Francesco Perazzini. Una jornada de trabajo, pero también de convivencia, para reencontrarse después de una edición especialmente significativa, marcada por la presencia del papa León XIV, y empezar a construir juntos el próximo Meeting.
En el centro del diálogo, una pregunta: ¿qué nos pide cambiar la experiencia que acabamos de vivir? ¿Y cómo podemos ser nosotros los primeros en convertirnos en esos «pioneros valientes» de los que habla el lema del Meeting 2027?

Fue una jornada de diálogo abierto y sincero, en la que compartimos el entusiasmo por lo sucedido, pero también las valoraciones, las preguntas y las dificultades encontradas. Con el deseo de no dar nada por sentado y de aprender de la experiencia, para que cada nueva edición no sea simplemente una repetición de la anterior, sino un paso adelante.
Las Caras que construyen de este mes son, por tanto, ante todo las nuestras: las de las personas que trabajan en el Meeting durante todo el año, a menudo lejos de los focos, y que cada vez vuelven a empezar con pasión y responsabilidad. Para que el Meeting sea cada vez más fiel a la intuición de la que nació y a las expectativas de los cientos de miles de personas que lo viven cada año. Y para que también quienes lo construyen puedan seguir dejándose transformar por esta experiencia.









