Quiénes somos
GRANOS DE CAFÉ EN ÁFRICA. JÓVENES Y FORMACIÓN PARA CADENAS DE SUMINISTRO SOSTENIBLES
En colaboración con MAECI/UNIDO
Mario Bruscino, vicepresidente del Comité Italiano del Café y responsable de compras de café verde de Caffè Borbone; Edmondo Cirielli, viceministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional; Primus Kimaryo, director general del Tanzania Coffee Board; Henry Kinyua, asesor de cultivos y cadenas de valor de la Secretaría Presidencial de Transformación Económica de Kenia; Fabio Petroni, director de Programas de la Fundación E4Impact, Universidad Católica del Sagrado Corazón; Chiara Scaraggi, experta en la cadena de valor del café de la UNIDO. Moderador: Gerardo Patacconi, consultor de la Organización Internacional del Café
La iniciativa, que forma parte de una estrategia italiana más amplia en el sector del café, surge de la necesidad de reforzar la resiliencia de la cadena de suministro del café ante los retos a los que se enfrenta, empezando por los relacionados con el cambio climático, la caída de la productividad y la precariedad económica de los pequeños agricultores. La iniciativa italiana se propone, por tanto, apoyar a las comunidades rurales y transformar toda la cadena de valor, mejorando la calidad del producto y promoviendo prácticas de economía circular. En concreto, la mesa redonda quiere centrarse en la importancia que tiene para el sector del café invertir en las nuevas generaciones y en la formación, como motor del crecimiento del continente africano. El Programa ACT lleva adelante este compromiso a través de una serie de actividades, entre las que destaca la creación de innovadores Centros de Formación en Café (CTC). Estos centros ofrecen a los profesionales cursos dedicados a técnicas avanzadas —como el control de calidad, el tueste y la preparación del café— y ayudan a los productores a integrar la economía circular y la eficiencia de los recursos para competir en los mercados internacionales. El evento será, por tanto, una ocasión para reflexionar sobre cómo invertir en el futuro de la cadena de valor representa el primer paso para hacerla realmente sostenible, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo económico de los países socios.









